David Bazan: el león que le escapó a Cristo

August 19th, 2011

Por Carla Fumagalli

David Bazan sacó a la venta las entradas para su Living Room Tour. El tour consiste en que si a vos te gusta David Bazan y vivís en una casa más o menos grande le decís “Che, venite a casa y te tocás unos temitas. Vienen unos cuarenta o cincuenta amigos, ¿te parece?”. Las entradas se venden a través de su página web y el anfitrión recibe una lista con los nombres de los concurrentes. No es la primera vez que Bazan recurre a sus fans para poder tocar. La salida de su último disco dependió también de ellos. Recolectó dinero a través de su página para completar la grabación de Strange Negotiations (2011). Los fans recibían, a cambio, el disco en formato CD o vinilo cuando estuviera editado, una remera con la leyenda “I helped Bazan make a record” y el booklet correspondiente. Este tipo de negociados marketineros parecen hablar de un anonimato musical importante. Sin embargo, no es el caso.

Bazan es un robusto y barbudo músico -wet dream de cualquier bear-lover-  oriundo de Seattle, cuna del grunge. Primero baterista y después guitarrista y compositor, su popularidad nació junto con su enigmática agrupación Pedro the Lion. Él era la fuerza creativa acompañado por varios colaboradores a través de los años. El único miembro oficial además de Bazan fue T.W. Walsh, ahora líder de The Soft Drugs. Este proyecto duró once años (de 1995 a 2006), cuatro LPs y cinco EPs.

El término banda es en este caso, como mínimo, problemático, ya que Bazan tocó casi todos los instrumentos en los dos primeros LPs, It’s Hard to Find a Friend (1998) y Winners Never Quit (2000). En Control (2002) tuvo otros colaboradores, como Casey Foubert de Seldom y Cristal Skulls. Estos dos últimos discos, joyas indie, terminaron siendo álbumes conceptuales. El hilo narrativo del primero une lo sagrado y lo secular de sus letras sobre prostitutas, asesinos y mentirosos con acústicas crudas y susurrantes, mientras un metrónomo que suena a palitos chinos pulsa rústicamente de fondo en Of Up And Coming Monarchs y The Longer I Lay Here. Sin embargo, la complejidad musical detrás del cantautor hace que en el tema, Big Trucks, aparezca una sencilla batería latosa con platos que suenan a maracas y la tan ansiada distorsión, que trae a tierra una mente que se había ido detrás de acordes pausados y circunspectos. El alucinante Of Minor Profets And Their Prostitute Wives cuenta la historia de un hombre cuya mujer es prófuga de la policía. Con títulos como este, David Bazan supo ganarse un lugar entre las denominadas bandas de Indie Christian Rock. En este sentido, el documental Why Should The Devil Have All The Good Music? (2004), Pedro the Lion fue incluido en la lista de bandas.

El segundo disco Winners never quit, el primero conceptual, cuenta la historia de un político corrupto y santurrón y su hermano un poco más dulce pero igualmente díscolo. El tema que abre, Slow and Steady Wins The Race da pie a la fábula que se completa con el resto de las composiciones y es, sin duda, la mejor del disco. El sonido amateur del debut se mantiene, aunque a veces no siempre es para bien.

Su tercer LP, Control es el segundo conceptual y narra la historia de un hombre de negocios casado y con hijos que engaña a la mujer, ella lo apuñala y él muere evidenciando la insensibilidad con que la sociedad trata ciertos temas, desde la paternidad, la avaricia y la venganza, hasta el miedo a la muerte. Esta apabullante historia da pie a algunas de las más hermosas canciones. Rapture, por ejemplo, estalla en el segundo lugar contando parte de la historia del pecador que se cree redimido: This feels so good/Just barely moving/The tension building/Our bodies working/To Reach the goal/Oh my sweet rapture/I hear Jesus and the angels singing Hallelujah/Calling me to enter the promise land.

Pedro The Lion – Rapture

El sonido sigue siendo el mismo que en el álbum anterior: guitarras acústicas, algunos punteos, baterías embotadas, el eventual estallido y una lírica envidiable. De hecho, Bazan confesó en una entrevista para el sitio Writersonprocess.com que se consideraba más un escritor que un cantautor, y es evidente que ese es su fuerte. Indian Summer es una canción que shockea, sorprende. No musicalmente, pero la letra saliendo de la dulce voz de Bazan dice: Oh, look, their dad’s arriving home/And all the children hug his neck/unaware of their inheritance/All of the experts say you ought to start them young/That way they’ll naturally love the taste of corporate cum. Con esta lección aprendimos que cristiano y acústico son etiquetas que a David Bazan le quedan demasiado chicas.

El último disco de Pedro the Lion, Achillees Hill (2004) fue grabado ya no por él sólo, sino con colaboradores más estables que le dieron una calidad musical que antes descansaba un poco más en las letras, incluso un poco en detrimento de ellas. Canciones como The Fleecing o Keep Swimming especialmente denotan las colaboraciones de T.W. Walsh que toca teclados, sintetizadores y bajo dándole una profundidad armónica novedosa. Esta pareja creativa compondría en 2005 un disco bajo una nueva banda, el homónimo, Headphones. El disco está basado en el uso de sintetizadores, baterías y  voces con efectos. En un intento por alejarse de la etiqueta de rock cristiano, Bazan se jugó con esta formación. De todos modos, no resulta mucho más diferente que Pedro the Lion con sintes bien plantados. Ha sido comparada con The Postal Service, proyecto paralelo de Ben Gibbard. Sin embargo, opinión personal, la comparación favorece demasiado a Headphones. ¿El tema para escuchar? Pink and Brown. Lamentablemente, esta grabación y subsecuente gira provocó la separación de ambos, dejando a David Bazan -oficialmente- como solista.

Headphones by David Bazan

Su primer disco, Fewer Moving Parts (2006) es un EP de diez canciones que, si dudas, es de lo mejor que ha hecho. Son cinco canciones en dos versiones, con instrumentación completa y acústicas. Lo novedoso es que ambas tienen nombres distintos. Siempre prefiero la canción compleja, pero el acústico tiene lo suyo, por ejemplo en The devil’s beating his wife, hay una clara competencia entre esta versión y la completa, Cold beer and Cigarettes. En este track por ejemplo, se nota el aprendizaje de los sintetizadores que Headphones le dejó al cantautor.

Tres años más tarde, en 2009, llega el primer LP como solista: Curse Your Branches. El piano del primer tema compra tanto al que lo escucha que es muy complicado no sentir todo el disco bajo sus efectos: estoy hablando de Hard To Be. La apuesta se corre un poco más al folk y al country en el siguiente tema, Bless This Mess y en Please, Baby Please, el tercero. En When I Fell, el ritmo en tresillos renueva la apuesta dando reminiscencias a la canción más ochentosa. El disco termina con In Stiches una balada en donde la voz de David Bazan demuestra una virtud pocas veces vista en sus trabajos anteriores. Es el tema para escuchar en el colectivo a las cuatro de la mañana, volviendo a casa sola, con lluvia y feliz.

El último disco solista salió este año y se llama Strange Negotiations. El rock pisa fuerte y las guitarras más elaboradas evidencian un corrimiento de la canción-base de Pedro the Lion para dar paso a canciones pegadizas, con estribillos bien arriba. Mientras escribo esto canto You’re a goddam fool and I love you, del tema que abre el LP, Wolves at the door. Lo mismo pasa en Level with yourself, los ritmos más rápidos revelan una cara que hasta ahora no habíamos visto en este gran compositor. Quizás se deba a que, otra vez, buscó ayuda afuera. El disco tuvo, no sólo la colaboración de sus fans, sino de otros músicos. T.W. Walsh incluso lo masterizó. Y se nota. Uno no es nada sin sus amigos y David Bazan lo sabe. Sus composiciones hablan por sí solas. No obstante, cuando los colaboradores ponen su parte es cuando la magia aparece.

Es claro que el tipo es un lobo solitario. O mejor un león que caza poesía en aislamiento, descansando sobre los hombros de su escritura y a caballo de hermosas melodías. Un compositor que parece tener el don de la canción eterna: un estilo marcado que puede o no gustar, pero que es sólido como pocos. Cuando tiene un idea, la lleva a cabo, cueste lo que cueste, incluso si eso significa pedir plata a sus fans, que con mucho gusto ayudaron a que siguiera llenando sus oídos con susurrantes sílabas de frases descolocantes, reflexivas y, sobre todo, polémicas.

Wolves At The Door by David Bazan

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