Por Juan Pablo Lima
El paso de los años suele enaltecer el valor simbólico de algunas producciones culturales. Por lo general, lograr cuantificar de manera fehaciente el impacto real de una obra, es algo que implica mantener cierta distancia con el fenómeno a analizar, una distancia que solo se adquiere con el transcurrir del tiempo. El envejecimiento es un proceso que está asociado al deterioro, a la vulnerabilidad y a la incapacidad para mantener una estructura sin alteraciones. Pero por supuesto, siempre existen excepciones, y en determinados casos envejecer también significa evolucionar: es así como el añejado de ciertos vinos da como resultado exquisitos elixires, algunas mujeres se vuelven más bellas en su madurez, hay relaciones que se hacen más fuertes a través de los años, y un puñado de discos se convierten en clásicos absolutos de todos los tiempos. A ese selecto grupo pertenece Is This It (2001).

Pero mucho antes de que el álbum debut de The Strokes saliera a la luz en aquel imborrable 30 de julio de 2001, hubo una historia (porque siempre hay una historia): Julian Casablancas, Albert Hammond Jr, Nick Valensi, Fabrizio Moretti y Nikolai Fraiture eran 5 chicos ensayando en un garage de Nueva York, soñando con formar la mejor banda de rock del planeta. Luego de decenas de conciertos para audiencias que no superaban los 100 espectadores, sistemáticos rechazos de compañías discográficas y frustradas sesiones de grabación donde no podían hallar el sonido deseado, la desilusión y los replanteos sobre su carrera no se hicieron esperar. Ni más ni menos que los mismos dilemas que atraviesan el 99% de las bandas que buscan la gloria. Y cuando todo parece estar destinado al fracaso inexorable, el azar, en uno de esos giros tan inexplicables como sorprendentes, hace llegar a manos de Geoff Travis, fundador de Rough Trade Records (hogar de The Smiths, The Libertines, Babyshambles, Belle and Sebastian y un infinito etc), un demo que contenía 3 canciones de la banda liderada por Casablancas, y que inmediatamente fue publicado por el sello británico bajo el nombre The Modern Age EP. A partir de ese momento, la vida de The Strokes cambiaría radicalmente, y por supuesto, las nuestras también.
Sin embargo, en los primeros meses de 2001 el panorama del rock alternativo no era muy alentador: las tendencias dominantes de la época eran el llamado nu metal, comandado por Limp Bizkit, P.O.D. y Linkin Park, y la nueva oleada de cantautores y bandas “sensibles” procedentes de Gran Bretaña, con Travis, Coldplay y Starsailor como sus máximos exponentes. En ese contexto, resultaba muy poco atractivo para la industria discográfica tratar de imponer en el mercado, a un grupo cuyas principales influencias estaban ancladas en el rock experimental de The Velvet Underground, y el proto-punk de Television. No obstante, la discográfica RCA Records quedó impresionada con el EP y decidió apostar por los neoyorquinos, llegando a un acuerdo con la banda para la grabación de su álbum debut.

En un primer momento, la producción del disco estuvo a cargo de Gil Norton (productor de Pixies, Foo Fighters y Throwing Muses entre otros), sin embargo los resultados obtenidos no dejaron para nada conformes a Casablancas y cia: el sonido alcanzado en las sesiones de grabación era demasiado limpio, plagado de adornos estéticos, lo cual se alejaba bastante del adorado lo-fi que pretendía la banda. Finalmente Gordon Raphael -el mismo responsable de la mezcla de The Modern Age EP- fue quien logró cristalizar ese sonido áspero marca registrada de The Strokes.
Quedará para la anécdota que el 30 de julio de 2001 hizo su debut Is This It en el mercado australiano, aprovechando la gira que la banda estaba realizando en dicho país. El mítico álbum se conformó de 11 adictivas canciones, que sintetizaban a la perfección el sonido crudo de la escena musical de Detroit de finales de los 60 y principios de los 70 -con The Stooges y MC5 como principales estandartes- sonido que rápidamente se popularizo bajo la etiqueta garage rock. Una de las claves del LP se hallaba en sus maravillosas armonías, producto de los descollantes diálogos de guitarra entre Valensi y Hammond Jr, acompañados de frenéticos y repetitivos punteos, cuyo gen puede rastrearse en Tom Verlaine y sus Television (grupo que supo alimentar la leyenda del CBGB en los años 70). A su vez, Moretti y Fraiture constituían la base rítmica ideal para el desempeño de las violas: el primero demostrando ser un auténtico “metrónomo humano” (en Hard To Explain, la precisión de los golpes de su batería es semejante a la secuencia de una caja de ritmos), y el segundo un auténtico prodigio de las 4 cuerdas, sobre las melodías de su bajo se construyeron varias de las canciones del disco. La cereza del postre la aportó la voz de Julian Casablancas, poseedor de un estilo vocal notablemente influenciado por Lou Reed, de quien también se inspiró para componer y escribir las letras del álbum.
The Strokes – New York City Cops
Varios días después el disco desembarcó en Reino Unido (27 de agosto de 2001) y aún mas tarde en Estados Unidos (9 de octubre). El lanzamiento en tierras norteamericanas había sido programado para el 25 de septiembre, pero el atentado al World Trade Center producido el día 11 modificó los planes de la banda. No solo se retrasó la salida del álbum, sino que también se alteró su listado de canciones: la canción New York City Cops fue reemplazada por When It Started, para no herir la susceptibilidad del Departamento de Policía de Nueva York. Y por si fuera poco, también se cambió el arte de tapa: la icónica fotografía tomada por Colin Lane (la mano enguantada apoyada sobre la cadera desnuda de una mujer) fue reemplazada por una imagen tomada por un microscopio de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN). Desgraciadamente, la edición norteamericana es la que se comercializó en Argentina. Mas allá de estas lamentables decisiones –que significaron una mancha al concepto global de la obra- Is This It logró satisfactorias ventas en sus primeras semanas de vida, convirtiéndose en un suceso comercial en Reino Unido (casi 50.000 copias vendidas en su primera semana, alcanzando así el puesto Nº2 del UK Albums Chart).

El álbum fue aclamado unánimemente por la crítica especializada: la revista inglesa NME le otorgó la calificación perfecta, 10/10, y lo definió como el mejor LP debut de una banda de guitarras en los últimos 20 años. Is This It fue elegido por Billboard como el mejor disco de 2001 y fue nominado para mejor álbum internacional en los Brit Awards de 2002 (galardón que se llevó Kylie Minogue por Fever). Los sencillos Last Nite (a estas alturas un himno de la pasada década) y Someday catapultaron la popularidad de The Strokes alrededor del planeta, ¿se puede pedir más?
Está claro, Is This It marcó un antes y un después en la historia de la música, y sirvió como punta de lanza para el resurgimiento del garage rock durante el primer lustro del siglo XXI. Allanó el camino a bandas como The White Stripes, Interpol, Black Rebel Motorcycle Club, Kings of Leon, The Libertines y Arctic Monkeys entre otras. Pero no solo eso: el debut de The Strokes demostró una vez más como un grupo de chicos talentosos, aún en un contexto muy desfavorable, haciendo una música que iba totalmente a contramano de las tendencias y las modas de la época, fueron capaces de revolucionar la escena musical y reinventar la rueda del rock. Hoy, a tan solo 10 años de aquel 30 de julio de 2001, ninguna palabra de elogio a Is This It puede sonar exagerada.
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