Por Emmanuel Patrone
“Somos ruido, somos vida, somos materia y energía”. La presentación con tinte metafísico corresponde al trío Bondis, conformado por Facundo Benavente (guitarra y voz), Enzo Ruscio (bajo y coros) y Marcelo Pini (batería y coros), banda que, entre cambios de nombre e idioma, sacó su nuevo EP en abril pasado titulado Vuelo astral, el cual comparten de forma gratuita en su página de Bandcamp.

Con un ojo puesto en el pop británico, aquel que pretende conquistar al mundo por medio de melodías inoxidables y guitarras saltarinas, pero también en el rock psicodélico en su búsqueda no sólo de la canción perfecta, sino al mismo tiempo de la riqueza sonora, Vuelo astral, en apenas cinco tracks revela a Bondis como una de las agrupaciones jóvenes de la escena independiente a la que sería un pecado perderles el rastro. Facundo Benavente, principal compositor del grupo, nos contó, entre otras cosas, acerca de los inicios de Bondis y cómo vivieron la grabación de su flamante EP.
indieHearts: ¿Cómo empezó Bondis?
Bondis: Bondis aparece por noviembre del 2011. Con Enzo (bajista) veníamos tocando desde mediados del 2010 junto a Diego Carrizo bajo el nombre de The Bondies. Grabamos un EP (Stereotrip), un simple (Alphabet Town) y recorrimos toda Capital Federal tocando a más no poder. Al año empezamos a hablar sobre la idea de hacer canciones en español, y luego de la partida de Diego y la entrada de Pini en su lugar decidimos darle una oportunidad al cambio de idioma. Esto vino acompañado de un camabio de nombre tambien y así empezamos a presentarnos como Bondis.
iH: Tienen un sonido que remite al rock británico, de hecho empezaron cantando en inglés. ¿Qué otras influencias marcaron al grupo?
B: En un comienzo la banda fue catalogada de retro, beat, garage o brit. Cuando empezamos a cantar en español eso, de alguna manera, cambió. Adoptamos un sonido más actual y un poco más propio, me parece. Siempre fuimos de escuchar música muy variada y todo nos llega a la larga de alguna manera u otra. Por lo general, nos interesan más las bandas que juegan con el sonido y que se preocupan por generar una experiencia sónica particular, independientemente de su origen o época. Nos influencia tanto Pink Floyd como Flaming Lips, MGMT, Tame Impala y Babasónicos. Creemos que en Vuelo astral se puede escuchar nuestra vocación sónica sumada al amor incondicional que le tenemos a las canciones.
iH: ¿Cómo se dio la transición de escribir en inglés al castellano? ¿Fue una decisión consciente o sucedió de forma natural? ¿Impactó esto en el proceso de composición?
B: El cambio fue pura y exclusivamente debido a una visión artística. Como compositor llegué a un punto de no entender muy bien por qué estaba cantando en inglés si hablaba en español y vivía en Argentina. Me desmotivaba el hecho de sentir que no estaba representando a mi época y mi lugar. Sentía que aquello que me hace admirar a Dylan, a Lennon y a tantos otros más yo no lo estaba respetando ni poniendo en práctica. Tuve esta idea por mucho tiempo en mi cabeza y durante esa época escuché mucha música en español y compuse innumerable cantidad de canciones de las cuales muchas fueron desechadas. Con la aparición de Pinamar (canción inicial de Vuelo astral) fue cuando sentí que todo se estaba encaminando. Fue un proceso bastante natural pero que se trabajó mucho.
iH: ¿Cómo fue la grabación de Vuelo astral?
B: La grabación fue muy armónica. Al estar trabajando solo con nosotros mismos nos dimos el lujo de manejar nuestros tiempos y llegar siempre al sonido que teníamos en nuestra cabeza sin intermediarios. Fue un trabajo muy intuitivo por momentos y del cual aprendimos muchísimo. Hoy por hoy es un disco que nos encanta escuchar y con el que quedamos muy conformes.
Con canciones como Pinamar, en la que el gancho consiste en un verso que proclama “Cómo me gustaría estar en una playa en Pinamar, y sin embargo acá estoy, en medio de Constitución” y reflexiones con acento acústico como Veintitrés, en la que se hace explícita la crisis de la joven adultez (“Sigo sin entender cual es mi lugar dentro de esta sociedad de seres que no miran atrás”), los Bondis, líricamente, suman un componente emocional que acompaña con soltura el universo pop que lo rodea.

iH: ¿Cuánto de personal tienen las letras, teniendo en cuenta canciones como Pinamar o Veintitrés?
B: Muchísimo. Es difícil que lo que uno escribe no sea personal. Todo lo que decimos y hacemos es un reflejo de la realidad que vivimos. En general, de todas formas, no compongo sabiendo de qué se va a tratar la canción. La canción nace y después de varias escuchas genero mi propia interpretación de la letra, al igual que lo hace cualquiera que escucha el disco. A veces las canciones me ayudan a entenderme más a mi mismo. Funcionan como una suerte de psicólogo gratuito (risas).
iH: ¿Qué se puede esperar de un show en vivo de Bondis?
B: Son rituales. Solemos salir a tocar muy concentrados, casi en trance. Nos gusta mucho estar conectados entre nosotros y eso creo que logra un clima particular y que la gente conecte mejor con las canciones. A pesar de tener shows muy ensayados solemos encontrar espacios donde nos permitimos jugar con el sonido y encararlo para donde nuestro humor del día dictamine.
iH: ¿Cuáles son sus planes para el futuro?
B: En este momento estamos presentando Vuelo Astral. También estamos haciendo la preproduccion de nuestro próximo disco. Ya tenemos las canciones y hasta alguna de ellas las estamos probando en vivo para ver como funcionan desde el escenario. Por lo pronto, el 22 de septiembre vamos a estar tocando en Ultra Bar junto a Trebian.
iH: ¿Cuál es su perspectiva de la escena independiente local?
B: Hace un tiempo me preguntaron lo mismo y contesté que había una gran escena en Buenos Aires. Hoy, pasado un año de esa respuesta, siento que no solo esta gran escena de músicos creció radicalmente sino que también se le esta sumando mucho publico. Hay gran variedad de bandas y propuestas rotando en los distintos escenarios porteños de lunes a lunes. Creo que este es un gran momento para aquellos que disfrutan mucho de ver bandas en vivo y descubrir nueva música. ¡Hay que salir!
*Bondis se presentará el sábado 22 de septiembre junto a Trebian en Ultra Bar (San Martín 678) a las 20.30. Entrada: $30.
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