Por Diego V. Miranda
Para sacarle todo el jugo a Lollapalooza es imprescindible estar en excelente estado físico: la distancia que separa los dos escenarios principales es de 1.5 kilómetros, aunque muy disfrutable -la vista de la ciudad es imponente-, y los especímenes que conforman este hábitat artificial de fin de semana son dignos de admirar.

Tras intercambiar mensajes de texto y conocer a su bella agente de prensa, fui escortado desde el área de prensa tras bastidores para encontrarme con alguno de los miembros de la banda inglesa de post-punk revival White Lies, aún no sabía cuál. Una vez dentro del trailer, el bajista Charles Cave esperaba plácidamente sentado sobre un sillón y vestido completamente de negro, causando un contraste más que interesante con su expresión calma. “¿Querés algo para tomar?“, dijo señalando un cooler lleno de cervezas cuyas marcas jamás había visto. Ante mi respuesta afirmativa me ofreció un delicioso porrón de Les Trois Mousquetaires. La mejor cerveza que tomé mientras entrevistaba a alguien. A decir verdad, la única.
La primer pregunta fue la de rigor: confirmar o negar los rumores sobre la banda tocando en noviembre en Buenos Aires. Horas después de finalizada la entrevista, White Lies aparecía como una de las bandas confirmadas para el Personal Fest 2011 junto a The Strokes, Broken Social Scene y Beady Eye. “No estoy al tanto de nuestra agenda, pero para serte honesto, no creo que sea posible porque estaremos tocando mucho en Europa en noviembre. Pero Argentina es uno de los países que quiero conocer. Mi sueño es viajar hasta la Patagonia, de ahí a Ushuaia y después la Antártida. De todas maneras, es una prioridad tocar allá, ya sea este año, o el que viene”, comentó.
indieHearts: Ustedes tocan mucho en festivales. ¿Cómo es la interacción con este tipo de público?
Charles Cave: Es buena. Nosotros tocamos como si se tratara de una fecha en un club, para nuestros fans. En esa circunstancia la gente obviamente está ahí por que quiere pasarla bien, porque aman tu banda y quieren escuchar tus canciones. En los festivales mucha gente de la que está en la audiencia sólo está tratando de divertirse, pasarla bien con sus amigos, ver música, tomar algo, broncearse… Entonces cuando subís al escenario y ves a esta gente ya sabés que están listos para pasarla bien, lo único que tenés que hacer es ayudarlos. Si les gusta tu música es un buen comienzo. Creo que las canciones de White Lies se prestan para este tipo de situación: escenarios grandes, al aire libre… Funciona bastante bien.
iH: ¿Cómo es el proceso de componer canciones para ustedes?
CC: Estamos abiertos a lo que pase. Por lo general empezamos con un estado de ánimo, muchas veces dictado por un track rítmico o una progresión de acordes. Al mismo tiempo a veces escuchamos otras bandas, y decimos: “Esa idea está buena, tratemos de hacer nuestra propia versión de eso”. Solo tenés que mantenerte inspirado, escuchando música nueva. Nos toma bastante tiempo construir algo hasta llegar al producto terminado. Escribimos rápido, pero la grabación… somos muy particulares sobre el tipo de sonido que queremos lograr. Eso sí: se siente bien escribir. No tenemos que forzarlo, no tenemos que encerrarnos en un cuarto y zapar hasta que algo suene bien.
iH: Les tomó un tiempo sacar su segundo disco Ritual (2011). ¿Ya están pensando en el tercero?
CC: No, estamos girando mucho, y creo que después de eso nos tomaremos unas vacaciones, buscaremos nuevos horizontes luego. Cuando nos sintamos listo para escribir nuevamente, lo haremos. Al segundo disco lo escribimos en 4 o 5 semanas, así que si todo sale bien eso pasará de nuevo. Sólo necesitamos estar listos, no tiene sentido intentar escribir si no lo estamos. Nos ocuparemos de eso el año que viene.
iH: En cada entrevista que les hacen está siempre la infaltable referencia a “sonar como Joy Division”. ¿No les pasa al revés? ¿Tienen bandas citándolos como influencias?
CC: Nos pasa seguido: nos hicimos amigos de muchas bandas con las que por lo general no tendríamos trato… no sé, no hablaríamos con ellos. Los chicos de Hertz son fans de la banda y tuvimos el placer de conocerlos personalmente en algunos festivales, y son muy tiernos, amigables e inteligentes. Hacen música diferente de la que hacemos nosotros, pero escriben de manera parecida. También tenemos a MUSE, con quienes nos fuimos de gira, lo mismo con Coldplay y Crystal Castles, the Vaccines… tenemos un montón de amigos en el festival.
iH: ¿Qué tenés en el iPod por estos días? ¿Qué escuchás?
CC: El nuevo disco de Washed Out es muy bueno. Compro tanta música… Mi disco favorito del año es el de Destroyer. También hay una banda Australiana llamada The Middle East que sacó un disco sorprendente. El nuevo de Low también está bueno. Hubo discos muy buenos este año, estoy a la expectativa de los que se vienen. Hay una banda de Londres que se llama Scum, están por sacar un disco pronto… Creo que Florence and the Machine también está por sacar uno, quiero escuchar su disco, estuvimos de gira con ella muchísimo.
iH: ¿Qué opinión te merece Spotify?
CC: A mí me gusta conseguir música rápido, soy muy impaciente. Cuando escucho algo en la radio, o alguien me manda un link de YouTube, quiero poder escuchar el resto del disco inmediatamente. No quiero tener que salir de mi casa para ir a comprar un CD, aunque sí los compro on-line. Amo tener acceso inmediato a la música y poder decir: “Los voy a ver el próximo fin de semana, porque toco en la misma ciudad en la que tocan ellos”. Honestamente, nuestra situación financiera sólo mejora cuando tocamos en vivo, sólo de esa manera hacemos dinero. Nunca gané un centavo por los discos que fueron vendidos. Nunca nadie me dijo: “Acá tenés un cheque por haber vendido tantos discos”. Pero claro, para poder tocar en lugares grandes como Lollapalooza, tenés que hacer llegar tu música a la gente, así que estoy muy abierto a compartir música con la gente, cualquiera sea la manera. Obviamente estaría bueno que me paguen… Yo pago por mi música, pero porque puedo costearla. Sé que mucha gente no puede hacerlo, y no me parece bien que no puedan escuchar música sólo por no poder pagar sus CDs. ¡Hay tanta música nueva saliendo cada semana! 5 o 6 discos que vale la pena escuchar, y creo que Spotify es muy bueno para eso. Es justo poder escuchar la música antes de comprarla, para ver si te gusta.
iH: ¿Cómo te afectan las críticas? Hace poco Pitchfork les dio una bastante negativa de su último disco…
(No llegué a decir Pitchf… que exclamó un HA! cortito y fuerte)
CC: No sé como sentirme al respecto. Me molesta, porque es como que alguien critique tu personalidad y lo que hacés, es como que alguien te diga “fallaste en todo, incluyendo esta cosa en la que pusiste toda tu vida”. Al mismo tiempo, hay tanta gente a la que le gusta nuestra música y quiere escuchar lo próximo que haremos. Estamos interesados en hacer música pop, pop alternativo. Y sé que muchas bandas dicen eso, pero no creo que realmente quieran hacerlo: quieren ser una banda indie. Nosotros no queremos ser una banda indie, y no creo que Pitchfork nos valora por no tener ideas de este tipo. Nos interesa escribir la mejor canción pop, y no vamos a ser humildes: vamos a usar producciones grandes, vamos a hacer lo que sea necesario, escribiendo canciones seriamente. White Lies no es un concepto, es un grupo de gente a la que le importan las canciones, y nunca vi una review de canciones en Pitchfork o en Drowned in Sound, en realidad hacen una review de la banda. La gente tiene un problema existencial con el hecho de que fuimos a un colegio privado, y sí, sonamos un poquito como un par de otras bandas. Básicamente quieren que seas un ex adicto al crack cuyos padres están muertos que encontró una guitarra en un basurero y decidió escribir canciones en un convento católico. Quieren una historia ridícula, y ahí les gustará tu música. No les importan las canciones, a nosotros sí. Es muy a la antigua, pero así es como funciona. Y es por eso que estamos tocando en el escenario principal de Lollapalooza en una hora.
iH: ¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos te gusta de ser músico y tocar en una banda?
CC: Me gusta que lo que hago nunca será terminado, nunca voy a llegar a un punto y decir: “Tuve éxito, conseguí todo lo que podría haber conseguido” – siempre puedo escribir una mejor canción. Siempre hay una mejor canción, siempre me pasa que escucho algo en la radio y digo: “Ojalá yo hubiera escrito eso”. Eso es lo que más me gusta, porque no hay línea de llegada, no es como trabajar en una compañía o en un negocio, donde podés ser el jefe, llegar a una posición alta y no tener donde ir. No hay límite con la creatividad. Para serte honesto estar de gira me cansa mucho últimamente, estuvimos haciéndolo por tres años y duramente: con agendas cargadísimas, meses y meses de estar arriba de un colectivo en la ruta, durmiendo en hoteles malos, enfermándome en aviones… Lo que más me gusta es escribir música, y me encanta tocar, pero me gustaría poder escribir y grabar música sin tener que tocar tanto. Pero tenemos fans increíbles alrededor del mundo, y nos salimos de las casillas por visitar lugares como Argentina – sólo nos gustaría que no fuera necesario tanto viaje. Me gustaría poder chasquear los dedos y estar allí.
*White Lies se presentará en el Personal Fest el 4 de noviembre.
Fotos: Diego V. Miranda
Tags: Lollapalooza, Personal Fest, White Lies


