Por Judith Gómez Machado
Son muchas las canciones que describen las disímiles relaciones entre hermanos: Highway Patrolman, de Bruce Springsten -que hasta llegó a la pantalla grande como la película The Indian Runner (1991)-; Neighborhood #2 (Laika), de The Arcade Fire; Two Sisters de The Kinks y (He Ain’t Heavy) He’s My Brother, de The Hollies, entre muchas más.
Robert y David Perlick-Molinari nacieron y crecieron en Milwaukee, Wisconsin, en el seno de una familia con gran afinidad por la música clásica. A los 5 años ambos comenzaron a tomar clases de piano -uno de los recuerdos más vívidos de David sobre su infancia incluye a su madre tocando ese instrumento desde otra habitación mientras él jugaba con ladrillos de plástico- y a partir de allí la música siempre estuvo presente en sus vidas.
Así, mientras David fue co-productor e ingeniero original del single Time to Pretend de MGMT, Robert recibió la oferta de ser corno francés principal de la prestigiosa Orquesta Sinfónica de la Universidad de Northwestern. Pero el destino hizo su jugada y esos mismos hermanos que alguna vez tuvieron vergüenza de escuchar hip-hop en su casa, comenzaron un viaje de experimentación musical en conjunto que los llevó a compartir su sonido por todo el mundo.
En medio de una breve gira por América Latina (que incluye paradas en Chile, Colombia y Brasil) con su disco debut The Infinite Music of French Horn Rebellion, Robert y David charlaron con indieHearts sobre sus primeros contactos con la música, la grabación de su disco, sus procesos de creación y la dinámica de sus presentaciones en vivo.
indieHearts: ¿Cómo empezó su relación con la música?
Robert Perlick-Molinari: Creo que los dos empezamos más o menos al mismo tiempo. Nuestra mamá nos anotó en clases de piano cuando teníamos 5 años. Tres años después empecé a tocar la trompa por mi hermano mayor (hay otro hermano además de David). Ahí supe que quería ganarme la vida haciendo música. Fui a la universidad para tocar el corno francés (french horn), y hasta fui sustituto en la Orquesta Cívica de Chicago. Por esa época fue cuando David y yo decidimos empezar a tocar juntos como French Horn Rebellion.
David Perlick-Molinari: Al estar en una familia con mayoría masculina, creo que nuestra madre tenía miedo de que ninguno de sus hijos estuviera interesado en el arte o la música; así que de a poco nos fue influenciando para envolvernos en ese mundo, creo que su plan ha fracasado (risas).
New Florida by French Horn Rebellion
iH: Robert, ¿cuál fue tu primera impresión del corno francés?
RPM: Los primeros años fue muy difícil lograr sonidos con los que estuviera satisfecho. Realmente es muy difícil tocarlo. En las últimas semanas me estuve “entrenando” porque voy a tocar en el casamiento de David. En los shows lo hago muy fuerte y desprolijo y no puedo hacer eso en una boda. Tocar el corno se asemeja mucho a ser un corredor de maratones, pero en vez de entrenar tus habilidades físicas, entrenás tu boca para zumbar correctamente.
iH: En una reciente entrevista contaron que sus padres siempre fueron grandes amantes de la música clásica y que artistas como The Beach Boys o The Beatles los ayudaron a conectarse con ellos. ¿Hay algún momento o anécdota que resuma su relación con ellos?
RPM: Nuestros padres nunca fueron fans de la música pop. Para ellos, la música clásica siempre ha sido el género musical más válido. Esta es la principal razón por la cual yo empecé a tocar el corno en orquestas. Quería que estuvieran orgullosos y tocar Mahler 5 sin equivocarme. David es el que más disfruta de The Beach Boys y The Beatles, él puede hablar más sobre eso.
DPM: The Beatles y The Beach Boys era el tipo de música que podía compartir con mis padres. Creo que me daba vergüenza escuchar otras cosas de chico porque nuestros ellos lo consideraban raro o molesto. Al día de hoy mi álbum favorito es Abbey Road, todavía me emociono cuando toco Come Together intensamente.
iH: ¿Cuál fue su reacción cuando empezaron a entrar en contacto con otros géneros musicales más libremente?
RPM: Amo todos los géneros musicales. Eso se evidencia en nuestro último disco, nos gusta incorporar diferentes sonidos en nuestra música. En The Infinite Music of French Horn Rebellion usamos de todo, desde electro-glitch hasta rock alternativo noventoso. Es muy divertido fusionar géneros que nunca antes habían sido unidos.
DPM: Iba a suceder en algún momento, viviendo con tanto a nuestro alcance es difícil no verse influenciado por los nuevos sonidos.
iH: ¿Cómo era un día en sus vidas antes de French Horn Rebellion?
RPM: Antes de la banda estaba muy dedicado a mis estudios musicales. Practicaba horas y horas. Fue en estos ensayos en solitario que soñaba con hacer algo más, encontar un espacio en donde componer música.
DPM: Para mi fue bastante parecido. Siempre traté de trabajar en proyectos que me inspiraran. Fue una travesía bastante loca hasta este momento y hemos tenido que sacrificar mucho para seguir con French Horn Rebellion. Espero que al final haya valido la pena. Aunque si seguimos expresándonos de una manera única y continuamos siendo honestos con lo somos –que implica contar historias fieles- no veo como no valdría la pena.
Up All Night by French Horn Rebellion
iH: ¿Pueden describir el proceso de grabación de The Infinite Music of French Horn Rebellion?
RPM: The Infinite Music…, fue el resultado de diferentes versiones. En 2007, antes de lanzar nuestro primer single, tuvimos la idea de hacer un disco conceptual. Sabíamos que queríamos que fuera un viaje épico de ópera del siglo XXI, una combinación de Pink Floyd, Wagner y Daft Punk. Desafortunadamente, estamos muy lejos de ese calibre y el resultado cayó por debajo de lo que esperábamos lograr. Así y todo, el álbum es muy interesante, y demuestra que todo puede ser fusionado. Así que, con eso en mente, nos las ingeniamos para crear canciones que encajaran en el contexto de la idea que teníamos de un viajero que va hacia la Antártica y después llega a los límites del universo, donde conoce a un extraterrestre. El proceso general de grabación consistía en que yo escribía y grababa un demo de una canción y se lo mostraba a David. Desde ahí, él la tomaba y trabajaba sobre ella con equipos analógicos, grababa baterías, guitarras y las pistas. Después nos volvíamos a juntar para un arreglo final y David mezclaba todo junto.
DPM: Es muy divertido cuando hay un desafío que de alguna manera encaja en sensibilidades que me resultan misteriosas. Pienso que nuestro proceso de grabación sucede en conjunto con la creación y el resultado no siempre es lo que esperamos pero es interesante en su propia forma. A veces me gusta ver a través de la idea con un objetivo muy claro desde el principio y el trabajo lleva a que esa vision se haga realidad. Es muy entretenido crear, lo más diíficil para mi es organizar los horarios para hacerlo.
iH: ¿Cómo describirían su álbum debut en pocas palabras?
RPM: Una épica y moderna discoteca electrónica.
DPM: Una aventura para encontrar el lugar donde mi mente y mi espíritu se chocan.
iH: ¿Las canciones del disco fueron escritas especialmente para el mismo o rescataron temas anteriores?
RPM: La mayoría de las canciones fueron escritas para el disco y su concepto. Otras canciones fueron escritas antes de que concibiéramos la idea del álbum y fueron insertadas en la secuencia. Por ejemplo: Body Electric, Broken Heart y Up All Night fueron escritas antes. El resto fue meticulosamente hecho para contar la historia del álbum.
iH: ¿Quién es el encargado de escribir las canciones?
RPM: Para The Infinite Music… la mayoría de la música y letra fueron escritas por mi, con ayuda de David.
iH: ¿Leyeron algunas de las críticas del disco en revistas y/o blogs?
RPM: Leí gran parte de las reseñas del disco. Sólo entiendo inglés y francés así que solo pude entender las escritas en esos idiomas. Fueron difíciles de leer aunque fueras buenas. Tu corazón late muy fuerte y tus ojos recorren la página como dardos. Tuvimos un gran espectro de reseñas, fuimos llamados “salvadores de la electrónica” por algunos y “bolsas de basura hipster sin alma” por otros.
DPM: No sé si es una buena o una mala idea leer críticas. En algunos casos nos da mucha intriga.
Last Summer by French Horn Rebellion
iH: ¿Cuál consideran que fue su mejor decisión como banda y cuál la peor?
RPM: Es muy difícil pensar en términos de buenas y malas decisiones como banda. Creo que todas las buenas decisiones son simplemente decisiones que tendríamos que haber tomado desde un principio, mientras que las malas decisiones son cosas que deseamos poder no haber hecho. Sin duda nuestra mejor decisión es que nuestros shows en vivo sean una verdadera fiesta para bailar.
DPM: La mejor, continuar aprendiendo constantemente y estar abiertos a los cambios. La peor, no tomar decisiones (o comunicarlas mal) y quedarnos atascados en el barro.
iH: En más de una oportunidad les deben haber preguntado qué se siente estar en la misma banda con tu hermano. ¿Se imaginan formando una banda con otro miembro de la familia?
RPM: Sería muy difícil estar en una banda con otro miembro de nuestra familia. Nuestros parientes son muy cerrados musicalmente y tampoco creo que les gustaría viajar por el mundo y hacer a la gente bailar. Tenemos unos primos que escuchan rock clásico (Laurie y Mark), así que creo que serían mi primera opción sin contar a David.
DPM: Nuestro hermano mayor que es abogado, tocó algunos shows con nosotros. Hizo duos de corno con Robert en Milwaukee. Le compramos una campera de cuero y unos jeans que le quedaba muy bien. Creo que funcionó bastante bien. did
iH: ¿Cómo describirían su sonido para quienes aún no escucharon sus canciones?
RPM: Los singles que editamos son una combinación de electrónica, disco y pop. Mientras que el álbum es un viaje orquestal y electrónico.
DPM: Tiene que ver con divertirse y nada más.
iH: ¿Podrían contarnos sobre sus shows en vivo? ¿Qué canciones eligen tocar? ¿Disfrutan cambiando los setlists e improvisando en el escenario?
RPM: Claro que sí. El show en vivo es una extravagante e impredisible mezcla de baile y desastres. A veces es difiícil darse cuenta si el show fue acorde al plan inicial. Algo que parece suceder en cada uno de nuestros shows es que se transforma en una feroz y salvaje fiesta de baile.
The Cantor Meets the Alien by French Horn Rebellion
DPM: Definitivamente me gusta mucho improvisar y espero poder hacerlo más y más en el futuro. La creación espontánea me hace muy feliz.
iH: No pueden negar que estuvieron por casi todo el mundo. ¿A dónde se sintieron más ‘como en casa’ y a dónde creen que dieron su mejor show?
RPM: No hay lugar como casa. ¡Extraño mucho Wisconsin!
DPM: Me sentí más como en casa cuando estuvimos en Suiza en el Emmaboda Festival pero creo que nuestros mejores shows fueron en Asia.
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