Discos

Russian Red - Agent Cooper (2014)

Lourdes Hernández, la española conocida como Russian Red, es un bicho raro dentro de la escena del pop folk. Y ahora, con Agent Cooper, se aleja aún más de lo planteado en sus discos anteriores. Lejos quedó la figurita folkie de I Love Your Glasses, y, con su tercer esfuerzo en estudio, Hernández incorpora más instrumentos, más capas sonoras, y hasta una imagen de femme fatale que se puede ver en la tapa del disco. La música sigue siendo igual de entretenida, pero más voluminosa; sin embargo, Agent Cooper no termina de cerrar.

Parecido a lo que le pasó a El Perro del Mar con Pale Fire, editado en 2012, Hernández se pone ambiciosa, aún más de lo que fue Fuerteventura (2011), su primera incursión con un sello grande. Agent Cooper fue grabado en Los Angeles, donde la artista se mudó para hacer el disco, junto a Joe Chiccarelli, productor de bandas como The Shins, White Stripes, y Café Tacuba.

Cada una de las canciones lleva de título un nombre masculino, el nombre de una figura que de alguna forma terminó afectando a Hernández. Y esto no se limita a encuentros amorosos, sino que además, le dedica una canción a “Neruda” y a Alex Turner (“Alex T”). Las canciones pasan por la experiencia, donde a pesar de los beats bien arriba de canciones como “Casper”, el gran hit, Hernández también deja ver una melancolía, un dolor subrepticio.

La producción de Chiccarelli se deja ver en las diferentes capas sonoras, el volumen de las canciones, algo que era impensado si nos remontamos al primer disco de la cantante, donde “menos es más”. Ahora tenemos guitarras eléctricas, teclados, atmósferas del soft rock ochentoso que recuerdan, si queremos dar una referencia más actualizada, a unas Haim que tomaron somníferos.

Canciones como “Xabier” tienen tintes new wave, mientras que otras como “Anthony” aprovechan al máximo ese acento cocoliche con el que Hernández se acerca al inglés. Sin dudas, el disco tiene puntos altos (más allá de “Casper”), pero como un todo, hace agua. Con la talla del productor y del esfuerzo de la artista, Agent Cooper es bastante aburrido.

Si buscamos una definición más holística, a este disco le falta chispa. No es un disco malo, y nos muestra una cara de Hernández que no habíamos visto antes –que, francamente, le queda bien-. Seguramente en discos posteriores Russian Red logre acomodarse un poco más a esta nueva estética; sin embargo Agent Cooper es una fiesta donde hay que comerse, bastante seguido, algunos momentos de embole.