Entrevistas

Tomás Fraga: sangre nueva en el mundo del jazz

En la prensa nos encanta el concepto de la influencia: cadenas de significados, sonidos, ideas, que van inspirando a artista tras artista hasta que todo se convierte en un juego de referencias. Las influencias son importantes, pero a veces pueden transformarse en grilletes que no pueden soltarse. No es el caso del debut de Tomás Fraga como solista, músico de jazz de Buenos Aires que este año sorprendió con su aptamente llamado Influencias, una colección de canciones que, siempre desde la esfera del jazz, coquetea con diferentes géneros e ideas para lograr un trabajo sólido y seductor.

Fraga tiene un impresionante CV y recorrido: estudió guitarra, armonía e improvisación junto a Marcelo Mayor, armonía con Manolo Juárez y composición en la UNA (Universidad Nacional de las Artes) y por si eso no alcanza, es hijo del pianista Manuel Fraga, como para tener la música en la sangre. Todo este recorrido se decanta en un gran talento para la composición de canciones, no solamente como intérprete. Y en el mundo del jazz, donde abundan los prodigios, es donde más se destacan las diferencias.

Tomás concibió Influencias como un espacio multidisciplinario donde la canción no sea solamente la protagonista: un lugar para las muchas voces que lo ayudaron a hacerlo, también otras de las influencias. Jazz, combinado con música clásica, contemporánea y hasta algo de candombe son el ADN de un disco que voló bajo, pero que es hora de que sea escuchado por más.

Influencias es tu primer trabajo como solista. ¿Qué camino recorriste antes de decidir sacar un disco en solitario?

Mi camino como músico empezó más o menos a los ocho años de edad, cuando decidí empezar a estudiar guitarra. A los once tuve mi primera presentación profesional, y desde ese momento nunca deje de tocar, estudiar y formarme como artista y ser humano. Ya había participado de varias producciones discográficas antes de esta. La decisión de realizar el disco se dio de manera natural, algo así como cuando cae un fruto maduro del árbol. Un día hace un par de años me vi ante una serie de composiciones que venía haciendo hace un tiempo y se me ocurrió la idea de volcar todo ese material en un cd, algo así como darle un cierre a una época mía materializándola en sonidos.

¿Por qué elegiste Influencias cómo título?

El titulo remite a que cada tema del disco está inspirado y por consiguiente, dedicado a algún músico, alguna persona o a alguna experiencia vivida. Por otro lado también trata de reflejar el valor de las influencias a la hora de formarse como músico y a la hora de crear tu propio lenguaje.

¿Qué es lo más importante, para vos y a nivel sonoro, que tiene este disco?

Por un lado, lo más importante es que es mi primer trabajo como solista; siempre los primeros trabajos tienen ese gustito especial. A nivel sonoro busque una heterogeneidad de sonidos, texturas, timbres y estilos, con un hilo conductor que le de unidad. Trate de hacer algo variado y que te mantenga enganchado a lo largo del disco, que cada tema que pase te sorprenda con algo nuevo.

Si tuvieras que usar un párrafo para describir tu música, ¿cuál sería?

Es muy difícil describir uno mismo su propia música, eso se los dejo a los oídos de los demás. Pero lo que puedo decir acerca de la música de este disco es que se puede etiquetar dentro del jazz, pero como el nombre del disco lo indica, con influencias de la música clásica (utilización del cuarteto de cuerdas y clarinete o el comienzo en fuga de "El Pulpo Negro"), contemporánea (sonoridad más atonal del tema “Geno”) y latinoamericana (como el candombe-fusión de “Seúl” o el samba de “No Sé”).

Definiste este disco como un “espacio multidisciplinario”, ¿podrías contar un poco más de esto?

Lo que buscaba con este trabajo no era solo que sea un disco solista, sino quería que sea un lugar donde otros artistas pongan sus ideas, desde los músicos, quienes aportaron con sus improvisaciones e hicieron que el disco suene como lo hace, pasando por el laburo increíble de Pablo López Ruiz, los diseñadores Josefina Bustillo y Santiago Fraga y Martha González con las fotos. Un espacio que dé lugar a muchas voces.

¿Cómo fue el proceso de grabación del disco?

Primero tuvimos un par de ensayos donde pasamos los temas y donde definíamos algunos arreglos y luego la grabación en estudio que fueron 3 días. El proceso fue muy lindo, la verdad que lo disfruté mucho. En el estudio se armó un clima feliz, informal y relajado y gracias a eso todo pudo fluir perfectamente.

Desde que lo sacaste el año pasado, el disco recibió muchísimas buenas críticas y elogios. ¿Cómo te sentís al respecto? ¿Tenés pensado seguir avanzando con un nuevo disco?

Agradezco todas las palabras que escribieron sobre el disco y todos los oídos que se concentraron en él. Todavía no tengo la idea de hacer un nuevo disco. Cuando el fruto este maduro, caerá por sí solo, y anda a saber que fruto será.