Alabama Shakes – Boys and Girls (2012)

April 19th, 2012

Por Federino Arballo

Es lógico decir que una banda de soul que edita un disco en el 2012 va a ser denominada una banda de neo-soul o de soul revival. Y en este caso es cierto, aunque también es incompleto. Los Alabama Shakes son más que una banda que toma esa música y la tocan hoy. Más bien la mezclan, la hacen mutar un poco. Partiendo de los sonidos más tradicionales del soul sureño e inspirados en la mística del sello Stax, los Shakes comienzan el viaje desde ese sonido, para pasarlo por algunas capas de rock y hacerlo un híbrido entre pasado y presente. La conexión más clara de la banda con el pasado, reside en la voz de Britanny Howard, que cuando canta es como un Delorean musical que te lleva directo a los 60.

Boys and Girls es el primer disco de la banda. Y es una gran placa, con once temas que van desde lo más purista del soul hasta una delicada combinación de rock con algunos  arreglos de jazz.  El álbum cierra por todos lados: la banda sabe muy bien como complementarse, con una sección de base que marca con simpleza y profundidad; una guitarra que lleva el ritmo, otra que decora todo lo que suena y finalmente, la potente tubería que tiene la cantante cada vez que abre la boca.

El primer tema y corte es Hold On y empieza con una simpleza que marca la pauta del álbum. La batería cala grave y profundo para que la guitarra entre con un riff onda Creedence. Desde ahí llega la voz suave de la frontwoman durante la estrofa. Pero cuando llega el estribillo, todo cambia y su voz se convierte en una fuerza de la naturaleza. Rasposa, potente, con matices de rock y sensibilidad de soul. Las cuerdas vocales de su líder son gran parte de la banda.

Alabama Shakes – You Ain’t Alone

I found You, segundo tema, ya transita las calles clásicas del rythmn and blues. Un tema de amor, con guitarras más alegres, con una batería que acentúa todo lo que suena y la voz, esta vez más tranquila, con cierto clamor y felicidad por encontrar el amor: “viajé demasiado, me llevó mucho tiempo encontrarte. Pero te encontré”. El amor es la emoción seminal de este género.

You Ain´t Alone arranca con una de esos sonidos que evocan baladas de Otis; desgarradora, triste pero con cierto dejo de esperanza detrás de todo ese dolor. Esos arpegios que suben y bajan, y un piano que marca estados de ánimos con teclas. Y la banda hace gala de lo bien que se entienden. Y la voz. De nuevo la voz.

Las letras son el único punto criticable, que no ahondan con varias lecturas ni con significados ulteriores. Pero el soul no pasa por grandes letras, sino por grandes sentimientos.

A medida que el disco avanza uno puede inferir que está hecho en corte directo, un vivo grabado en el estudio. Ese detalle le da un pureza a todo, lo hace bien orgánico y rico. Y hace que todo suene más interesante, bien honesto.

On Your Way es el cierre del disco, y tiene un sonido de canción de cuna “gospeliana”, hasta que explota, y ahí se convierte en algo genial. Va rápido, derribando cosas al ritmo de una batería que parece un elefante marchando, pero juro que es una batería. Y después vuelve a arrancar. Mientras todo eso acontence, la guitarra va tirando licks teledirigidos a los oídos.  Y la voz pregunta con fuerza: “En tu camino hacia Dios, ¿Pensaste en mí?”. Todo termina de explotar y el disco termina. Y da para ponerlo de nuevo.

Los chicos de Mobile, Alabama dan un gran paso en su primer disco. Una placa con muchas de esas canciones que se traducen en emociones, que se dejan escuchar en momentos tan diferentes como viajar por una ruta o pasarle un trapo rejilla a la mesada de la cocina. Un disco debut de esos que le mete presión al próximo. Pero por lo mostrado hasta aquí, la banda tiene espacio para crecer y tiempo para seguir deleitando a todos los nostálgicos que buscamos escuchar algo nuevo.

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