Por Bárbara Villoslada
En el 2009, Oasis, una de las bandas más representativas del brit pop, anunció su separación, y los hermanitos Gallagher tomaron rumbos distintos. El año pasado, dentro del marco del Personal Fest, tuvimos el gusto de ver en vivo la nueva formación liderada por Liam Gallagher: Beady Eye. Y a menos de un año de aquella noche (memorable para fanáticos, opacada por The Strokes para el resto) llega Noel Gallagher’s High Flying Birds.

El domingo, el Personal Pop Festival se preparó para la llegada de uno de los cantautores británicos más reconocidos, que bien supo liderar su ex-banda y llevarla a la cima de todos los rankings a mediados de los 90, de la mano de éxitos extremadamente memorables. Abrieron las puertas de GEBA y los fanáticos pudieron conseguir su lugar pegados a la valla en un evento sin campo VIP y con una platea que se fue llenando con el correr de las horas. Banda de Turistas y Airbag fueron los teloneros de turno. La primera pasó sin pena ni gloria, tocando pocos temas y obteniendo la atención de una pequeña minoría. La segunda, con más tiempo en el escenario, mayor presencia y aprovechando la oportunidad para presentar temas nuevos, dio un show más consolidado. Sin embargo, los seguidores de Noel no pudieron perdonar el terrible furcio del cantante, que anunció con emoción que sólo faltaban dos temas para que Oasis subiera al escenario.
La noche plena, trenes que pasaban de vez en cuando, una platea colmada y un campo casi cubierto formaban la escena. Un publico expectante y emocionado pudo dar por finalizada la espera pasadas las 21. Noel Gallagher’s High Flying Birds abrió el show con (It’s Good) To Be Free, una reversión de un tema de Oasis, vaticinando una lista de temas que seguramente contendría más reversiones de la banda oriunda de Manchester. No se hizo esperar Mucky Fingers, dando por seguro el pálpito. Siguió con Everybody’s on the run y Dream On, luciendo de lleno a los High Flying Birds, donde Jeremy Stacey en la batería hizo un trabajo impecable.

Bajando un poco las velocidades y después de algunas palabras, interpretaron la balada por excelencia If I Had a Gun, que hizo corear a todos los presentes. Continuaron con temas más arriba y, promediando el show, Noel deleitó a todos sus fieles seguidores con una versión acústica de Supersonic, dejándolos cargados de energía para la segunda parte.
(I Wanna Live in a Dream in my) Record Machine y AKA…What a Life! fueron las elegidas a continuación, pero sólo un arpegio bastó para que el público volviera a enloquecer al son de Talk Tonight. Y se repitió la secuencia: dos temas más de High Flying Birds, y un GEBA nostálgico cantando las líneas de Half The World Away. La tercera es la vencida: Stranded on the Wrong Beach y Let the Lord Shine a Light parecían despedir con mucho rock y actitud el excelente debut de la banda en suelo argentino. Sin embargo, nuestro querido Noel nos tenía preparada una sorpresa para el final.
Después de varias interacciones con el público, y después del ferviente (e inútil) pedido por Live Forever, cerró el encuentro con tres temas de Oasis. El primero fue Whatever, que originalmente tenía a los hermanos Gallagher interpretándola juntos, y hoy en manos de otros músicos provoca una mezcla de alegría y añoranza. El segundo fue una versión solemne y poderosa de Little by Little, con un público increíblemente fascinado, generando un clima por demás conmovedor. El final estuvo a cargo de Don’t Look Back in Anger, haciendo convivir la carga emotiva que la canción conlleva con la triste realidad de que el recital había terminado.

Impecable. Noel Gallagher’s High Flying Birds abordó la presentación con extrema prolijidad, quizás demasiada para aquellos que esperan variaciones con respecto a los discos. Noel demostró que su talento para liderar sigue intacto y la compañía de los músicos excelentes que tiene (sobre todo el tecladista, el más jugado a la hora de aportar un plus en la interpretación en vivo) hizo que el show tuviera un tono propio a pesar de los covers.
Su personalidad tan característica hizo inevitable la negación ante los pedidos de los fanáticos, pero estuvo bien marcar la diferencia entre el antes y el ahora, con un poco de carisma británico mezclado con genes Gallagher. Es innegable que la nueva formación supo ganarse su lugar en los corazones de la gente, presentando un trabajo sólido y con personalidad, haciéndole frente a un interesante setlist, que incluyó canciones memorables, sin caer en los top charts. Pero tampoco podemos pasar por alto lo que se sintió en GEBA durante los temas de Oasis, sobre todo en el final: 10.000 almas escuchando de la voz de Noel Gallagher temas que supieron ser himnos en su momento y dejan hoy en los fanáticos la esperanza de que la separación no haya sido definitiva.
* Noel Gallagher’s High Flying Birds se presentó el domingo 6 de mayo en el Personal Pop Fest (GEBA)
Fotos: Diego Fioravanti (Gigriders)


