Garage o muerte: Black Rebel Motorcycle Club en Niceto

November 12th, 2011

Por Juan Pablo Lima

La primera semana de noviembre de 2011 será recordada como la “primavera garage” en Argentina, y no es para menos, en un lapso de 7 días tuvimos las visitas de The Strokes, Black Rebel Mortocycle Club e Interpol, tres de los máximos exponentes del género. En su segundo desembarco en nuestras tierras, el power trío comandado por Robert Levon Been y Peter Hayes demostró una vez más -por si hiciera falta- la vigencia del rock forjado desde su plataforma instrumental más básica: bajo, batería y guitarra.

Alrededor de las 22hs Niceto Club ya estaba colmado por un público en su mayoría “rockero” ataviado con camperas de cuero negro (a pesar de la calidez del clima), vestimentas que transformaron momentáneamente al local de Palermo en una sucursal de Murillo 666. BRMC subió al escenario en silencio, sin saludar, plenamente concientes de que su show se iba a extender aún más que el ofrecido el día anterior en el mismo recinto. El comienzo estuvo enfocado en su última placa Beat the Devil’s Tattoo (2010). War Machine, Bad Blood y la que da nombre a su LP más reciente dejaron en claro desde el principio cuales son las virtudes de esta banda: química pura entre sus tres elementos, potencia, eficacia y un volumen exageradamente elevado.

El combo Berlin y Love Burns provocaron la primera sacudida importante de la noche, el primer pogo de varios que vendrían a continuación. Been y Hayes se alternaron sistemáticamente en las tareas vocales, el primero haciendo un uso particular de su bajo semiacústico, instrumento del que obtiene melodías densas saturadas de distorsión, en tanto que Hayes dio cátedra de cómo conseguir estruendosos y psicodélicos sonidos enraizados en el blues con su guitarra Gibson ES-335. El pulso marcado por la impecable baterista Leah Shapiro -desde 2009 reemplaza a Nick Jago, batero original de BRMC- termina de dar forma a una verdadera aplanadora del rock. Pensemos en cuantos supergrupos, de esos que llegan a contar con 4 guitarristas en sus filas, desearían sonar tan compactos y potentes como el trío de California.

Como era de esperarse, la seguidilla Six Barrel Shotgun y Whatever Happened to My Rock ‘n’ Roll (Punk Song) elevaron las pulsaciones a niveles no recomendados por la Fundación Favaloro. En medio del éxtasis la banda se tomó un respiro, y el público lo agradeció: prácticamente habían transcurridos 2 horas de show sin pausas. El encore tuvo un arranque accidentado con una versión acústica en solitario de Howl, interpretada por Robert Been, quien pudo salir adelante a pesar de una mala pasada que le jugó su guitarra. Luego vendrían In Like The Rose, Spread Your Love, Shadow´s Keeper y un final apacible con Open Invitation cantado a duo entre Been y Hayes. Para ese momento el feedback entre la banda y el público era total, y no fue raro escuchar de labios de Robert la consabida frase “You are the best crowd”.

Black Rebel Motorcycle Club es una banda que crece exponencialmente en sus directos, un grupo cuyo verdadero potencial explota cuando tocan en vivo, ofreciendo una experiencia mucho más placentera que en es sus grabaciones de estudio. Y en épocas donde el rock de guitarras está en franco declive, donde la música independiente parece estar enfocada en la experimentación sonora y en el uso de sintetizadores, el minimalísmo garage -aún con toda su tradición histórica a cuestas- supone una brisa de aire fresco.

*Black Rebel Motorcycle Club se presentó el miércoles 9 de noviembre en Niceto Club.

Fotos: Anita Filipponi. Más fotos en nuestro Flickr

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